Increíble lo que sucedió en la mañana del Sábado a los chicos del C.D Lomo en su partido contra el San Bartolomé, un partido de igual a igual dónde las mejores ocasiones fueron para los amarillos terminó con un resultado engañoso, y en el cuál los tres goles fueron en propia puerta.
C.D. Lomo: Abel, Adrián(Álvaro, 80), Javi, Mahy, Álvaro, Iván (Tamak, 67), Nael, Maikel (Pedro, 54), Tana, Rubén(Justo, 69), Essaidi.
San Bartolomé: Aday, Castro, Diego, Israel (Raúl, 58), Eugene, Rubén, Seidan (Seven, 70), Javi (Oliver, 76), Borja, Roberto, Juan (Samuel, 62)
Árbitro: David Martín Guillén, amonestó a Álvaro y Pedro por los locales y a Aday, Diego, Rubén, Javi, Borja y Raúl por los visitante.
Goles:
21' Mahy, en p.p.
22' Mahy en p.p.
63' Mahy en p.p.
Dicen que no hay mal que por bien no venga, y eso es lo que deben de pensar los chicos juveniles del Lomo a partir de ahora para seguir trabajando comolo venían haciendo, desde los más jóvenes hasta los más viejos que se dieron una vuelta por el partido del Sábado por la mañana coincidían al contar que jamás habían visto una cosa parecida en un partido de fútbol y es que lo sucedido, sólo podía explicarse, achacándolo a la mala suerte.
El partido se presentaba igualado y así fue durante todo el partido, dos equipos que seguro lucharán por los puestos altos de la clasificación jugaban un partido de tú a tú, mientras que en los primeros quince minutos, las mejores ocasiones del partido serían para el San Bartolomé, durante el resto del tiempo, los chicos del Charco gozarían de mayores oportunidades para vencer. Pero nada más lejos de la realidad, el azar y eso que algunos llaman destino se la tenían preparada al equipo amarillo.
El mal trago empezaría en el minuto 22, Juan centra un balón al área, Mahy llega con claridad al corte, como siempre, pero con tan mala suerte, que mete el balón en la portería de Abel. No pasaría un minuto, cuando se confirmaba el desastre, de nuevo, una internada de Juan, que ponía el balón raso, para que el buen central amarillo, con la puntera mandara el balón al fondo de las mallas, ni el C.D. Lomo, ni su capitán se estaban mereciendo ese castigo.
La actitud del equipo local fue espléndida y no hubo un sólo momento que no intentarán recortar distancias, aunque todos los acercamientos eran cortados por faltas del equipo batatero y el mayor peligro vino a balón parado. Con el 0-2 se llegó al descanso, en un partido que se había convertido en una situación muy rara.
La fuerza y las ganas de seguir luchando, junto con el apoyo de su equipo hicieron qu el protagonista del partido saliera de nuevo a la cancha con la ilusión renovada. La segunda parte sería un monólogo del Lomo, el San Bartolomé sólo se acercaba al área con tímidos contrataques.
Cuando parecía que llegaría el 1-2, apareció de nuevo el factor negativo de este partido, y de nuevo como protagonista a Mahy, un contraataque llevado por Borja, quién centra, toca en la pierna del central y se cuela de nuevo en la portería local.
Un penalti errado, un mano a mano salvado por Aday, un tiro larguero e infinidad de ocasiones sólo sirvieron para demostrar que el sábado, no era el día de los chicos de Kike.
Resultado engañoso, situación díficil de comprender y ahora sólo queda animarse para seguir trabajando y sobre todo saber que cuando la suerte te da la espalda, es porque se prepara para abrazarte.
C.D. Lomo: Abel, Adrián(Álvaro, 80), Javi, Mahy, Álvaro, Iván (Tamak, 67), Nael, Maikel (Pedro, 54), Tana, Rubén(Justo, 69), Essaidi.
San Bartolomé: Aday, Castro, Diego, Israel (Raúl, 58), Eugene, Rubén, Seidan (Seven, 70), Javi (Oliver, 76), Borja, Roberto, Juan (Samuel, 62)
Árbitro: David Martín Guillén, amonestó a Álvaro y Pedro por los locales y a Aday, Diego, Rubén, Javi, Borja y Raúl por los visitante.
Goles:
21' Mahy, en p.p.
22' Mahy en p.p.
63' Mahy en p.p.
Dicen que no hay mal que por bien no venga, y eso es lo que deben de pensar los chicos juveniles del Lomo a partir de ahora para seguir trabajando comolo venían haciendo, desde los más jóvenes hasta los más viejos que se dieron una vuelta por el partido del Sábado por la mañana coincidían al contar que jamás habían visto una cosa parecida en un partido de fútbol y es que lo sucedido, sólo podía explicarse, achacándolo a la mala suerte.
El partido se presentaba igualado y así fue durante todo el partido, dos equipos que seguro lucharán por los puestos altos de la clasificación jugaban un partido de tú a tú, mientras que en los primeros quince minutos, las mejores ocasiones del partido serían para el San Bartolomé, durante el resto del tiempo, los chicos del Charco gozarían de mayores oportunidades para vencer. Pero nada más lejos de la realidad, el azar y eso que algunos llaman destino se la tenían preparada al equipo amarillo.
El mal trago empezaría en el minuto 22, Juan centra un balón al área, Mahy llega con claridad al corte, como siempre, pero con tan mala suerte, que mete el balón en la portería de Abel. No pasaría un minuto, cuando se confirmaba el desastre, de nuevo, una internada de Juan, que ponía el balón raso, para que el buen central amarillo, con la puntera mandara el balón al fondo de las mallas, ni el C.D. Lomo, ni su capitán se estaban mereciendo ese castigo.
La actitud del equipo local fue espléndida y no hubo un sólo momento que no intentarán recortar distancias, aunque todos los acercamientos eran cortados por faltas del equipo batatero y el mayor peligro vino a balón parado. Con el 0-2 se llegó al descanso, en un partido que se había convertido en una situación muy rara.
La fuerza y las ganas de seguir luchando, junto con el apoyo de su equipo hicieron qu el protagonista del partido saliera de nuevo a la cancha con la ilusión renovada. La segunda parte sería un monólogo del Lomo, el San Bartolomé sólo se acercaba al área con tímidos contrataques.
Cuando parecía que llegaría el 1-2, apareció de nuevo el factor negativo de este partido, y de nuevo como protagonista a Mahy, un contraataque llevado por Borja, quién centra, toca en la pierna del central y se cuela de nuevo en la portería local.
Un penalti errado, un mano a mano salvado por Aday, un tiro larguero e infinidad de ocasiones sólo sirvieron para demostrar que el sábado, no era el día de los chicos de Kike.
Resultado engañoso, situación díficil de comprender y ahora sólo queda animarse para seguir trabajando y sobre todo saber que cuando la suerte te da la espalda, es porque se prepara para abrazarte.

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